lunes, 3 de noviembre de 2008
Arroyos, infierno de una ciudad.
Noticia: “Rescatado hombre que cayó en un arroyo”
En medio de un torrencial aguacero, fue milagrosamente rescatado un hombre por habitantes del sector de la Cra 44 con Calle 50, en el Centro de la Ciudad.
Luís Sarmiento, quien conducía su Campero, trató de atravesar el arroyo y en medio de él se le apagó su vehículo y quedó a merced de la corriente de agua.
El hombre salió del carro como pudo y se subió al techo.
Unos jóvenes que a esa hora se bañaban en el aguacero y quienes se han convertido en salvavidas, le lanzaron cuerdas y así lograron rescatarlo y él a su vez amarró el vehículo que ya estaba siendo arrastrado por el arroyo.
Crónica:
Una vez más la vida humana en riesgo por culpa de los arroyos, que como el Carnaval, están arraigados en la vida de los Barranquilleros. Barranquilla es la única ciudad del mundo que enfrenta este problema debido que en sus inicios nadie pensó en un alcantarillado que satisfaciera las necesidades de una población que ha ido creciendo aceleradamente y con ella ha incrementado tal problemática, las nuevas urbanizaciones, pavimentación de calles y avenidas…
Son muchas las vidas que ha cobrado este flagelo que azota a Barranquilla cada vez que llueve, y que cada vez que llueve, Barraquilla se paraliza porque son muchos los que osadamente han retado el arroyo, y este, implacablemente, los arrastra y los arroja al Río Magdalena para de allí ir a dar a Bocas de Ceniza donde se encuentra con el mar.
Esta problemática ha preocupado a los gobernantes de la ciudad en todos los tiempos y han buscado todas las soluciones posibles para acabar con el mencionado problema, una Misión Japonesa, contratada para tal fin hizo un estudio profundo de la situación, pero la solución planteada resultó tan costosa que es imposible llevarla a cabo. Por esto, como dice el refrán, “si no puedes contra tu enemigo, únete a él” ha tocado convivir con ellos y esperarlos, verlos pasar como un fiero león hambriento a quien nadie osa enfrentar ya que quien lo hace, sabe que será una lucha titánica desventajosa, en la cual la vida humana corre un altísimo riesgo.
Por tanto, en búsqueda de disminuir tales riesgos no ha quedado otra cosa que emprender campañas educativas de prevención, señalización y canalización de los arroyos que por su fiereza ya son ampliamente conocidos por los habitantes de Barranquilla, como el del Country – La calle 84 – Rebolo – Felicidad, entre otros.
Por todo esto, si tú estás en Barranquilla, en época de invierno y te coge un fuerte aguacero, lo mejor que puedes hacer, si quieres salvar tu vida, es llenarte de paciencia, si vas en un automóvil, aparca en un lugar seguro lejos del arroyo, y espera a que este loco arrase con todo lo que pueda y luego, después de cierto tiempo pasa tú, y si vas en un trasporte colectivo, no permitas que la imprudencia del chofer que se cree el héroe de la película, te haga pasar un mal rato o acabe con tu vida, por eso, si tienes que gritar, patalear, pelear con él, hazlo, y sólo así podrás evitar que por causa de su imprudencia tu vida termine arrastrada por las calles de Barranquilla.
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